El XIII Coloquio Internacional de Genealogía se celebró en Madrid, del 19 al 21 de octubre de 2023, con el lema de "Líneas de investigación para el futuro. Retos para el siglo XXI de una ciencia historiográfica". Estos Coloquios son convocados cada dos años por la Academia Internacional de Genealogía -institución presidida por Maria Loredana Pinotti- y, en esta ocasión, la Real Asociación de Hidalgos de España -de cuya Junta Directiva formo parte- fue encargada de organizarlo.
21 de septiembre de 2024
Los Mendoza Saravia: una familia pernambucana en la orden de Calatrava
29 de agosto de 2024
British Empire Exhibition
Durante los últimos años existe una gran dedicación en algunos sectores intelectuales y culturales conservadores hispanos para definir o redefinir cuáles han sido las relaciones entre España y los territorios que han pertenecido a este país. Entre los temas prioritarios que están siendo tratados se encuentra la Leyenda Negra o la cuestión de si España ha tenido o no ha tenido colonias. No es mi propósito dejar mis opiniones en este blog sobre este último aspecto, sino dejar una muestra de cómo este tema ha sido tratado de forma totalmente distinta por el mismo círculo social conservador durante el último siglo y para ello me remito a las fuentes periodísticas francesas, inglesas y españolas.
Hace cien años, el 23 de abril de 1924, el rey Jorge V de Inglaterra inauguró con gran pompa en Wembley -cerca de Londres- la "British Empire Exhibition" o Exposición del Imperio Británico, que fue concebida al estilo de las Exposiciones Universales o Exposiciones Internacionales celebradas, principalmente en Francia, antes de la Gran Guerra. Esta exposición fue de gran importancia no solamente por la extensión de los terrenos que ocupó, en los que se construyeron 21 pabellones, tanto construcciones provisionales como definitivas, sino también por el valor de las mercancías expuestas y las obras de arte presentadas.
La idea de organizar una exposición de estas características partió de los años anteriores a la Gran Guerra: en 1910 fue presentado el primer proyecto y en 1911 fue formado el Consejo General de la futura exposición. Rápidamente se adhirieron a su organización las más altas personalidades y en 1913 se había compuesto ya un Comité de mil miembros y se decidió que la exposición tendría lugar en 1915 en el Crystal Palace de Londres, haciendo coincidir esta fecha con el Centenario del cese de las hostilidades con Francia y, sobre todo, con el VII Centenario de la promulgación de la Magna Carta.
El proyecto fue paralizado por la guerra pero fue retomado con fuerza tras ella, en 1919. La exposición ya no solo pretendía poner en valor las riquezas tan variadas de Inglaterra y de sus colonias y demostrar que Inglaterra podía ser autosuficiente, sin necesitar las importaciones del extranjero, exhibiendo el poderío económico del Imperio Británico sino también mostrar el papel desempeñado por este Imperio durante la contienda mundial, gracias a su unidad y al alcance de sus recursos. Así mismo, ante el mal conocimiento que los mismos ingleses tenían de las colonias y de los dominios británicos, la Exposición serviría para mostrar muchos aspectos de la vida en las posesiones y protectorados de Inglaterra.
En 1921 fue elegido el lugar de Wembley Park y los trabajos de la Exposición comenzaron a materializarse en una extensión de cerca de 90 hectáreas, superando enormemente el proyecto original que había sido el de una exposición colonial modesta. Allí se construyó el Palacio de la Industria y el Palacio de la Mecánica y de la producción de fuerza motriz, los dos más grandes de la Exposición; los palacios de Australia y de Canadá, los más importantes edificados por los dominios británicos y detrás de ellos, recientemente terminado, el estadio atlético de Wembley, donde tendrían lugar numerosas reuniones deportivas. Cerca de ellos, los palacios de Nueva Zelanda, Malasia, India, África del Sur y otros y en la parte este de la Exposición se ubicaban los edificios de Extremo Oriente, la exposición hortícola y diversas atracciones.
Las expresiones de admiración de otros países por la celebración de esta Exposición fueron inmediatas y esta fue presentada en numerosas publicaciones. Los franceses, organizadores por excelencia de las mejores exposiciones de diferente signo que se habían celebrado en Europa hasta entonces y, además coorganizadores con los británicos de la Franco-British Exhibition que fue celebrada en Londres en 1908, alabaron la iniciativa y la organización inglesa, calificándola de colosal y como la más grandiosa manifestación que jamás había sido concebida y tenido lugar en Inglaterra.
Por el lado español, la British Empire Exhibition ocupó numerosas publicaciones pero con impresiones contradictorias. El diario conservador La Época, el 29 de agosto de 1924, es decir, hace hoy exactamente cien años, publicó un artículo titulado "El Espíritu colonial", anunciando la aparición en ese número y en números próximos de algunas cartas de Ángel Illana, redactor de ese periódico, en donde se daría a conocer la exposición de Wembley "gran alarde del Imperio británico para presentar a los ojos del mundo la variedad y riqueza de sus colonias". Este artículo se lamentaba de que en España no hubiera espíritu colonial como en otros países europeos, aceptando, por lo tanto y sin ningún género de duda, la condición de colonias de algunas posesiones españolas.
"[...] Pero no es la Gran Bretaña el país único en que se da el espíritu colonial. Quien pasa la frontera francesa observa en seguida cómo en el pueblo vecino se halla formado este espíritu. En Burdeos ya existe un Museo colonial meritísimo, y no hablemos de París, donde la política colonial se percibe desde las salas del Louvre, hasta las reproducciones del [Museo] Grévin. En Bélgica, en Portugal, en Italia, el viajero se da cuenta de que son países con colonias.
¿Ocurre lo mismo en España? De nuestros dominios africanos son legión los españoles que ignoran poseamos más que Marruecos, y de Marruecos se sabe lo que al problema militar afecta. Ni más ni menos. Los Centros Comerciales Hispanomarroquíes intentaron una exposición permanente de productos coloniales, el Gabinete del señor Sánchez Guerra acogió con calor la iniciativa, pero después... no sabemos lo que se habrá hecho.
Lo que sí sabemos es que el público, la gran masa, sigue sin espíritu colonial, y eso en el país que ha tenido el imperio ultramarino más vasto. Cuando llegan a nosotros noticias de lo que en ese orden hacen otros, y nos abismamos en el examen de lo que nosotros dejamos por hacer, sentimos una gran tristeza. Y eso es un problema de ciudadanía, pero es también un problema de gobierno.
Francia -ha dicho el general Mangin- es una nación de cuarenta millones de ciudadanos franceses, pero lo es de cien millones contando a sus coloniales. ¡Tan grande es la fe y el espíritu colonial de los franceses! Aquí sabemos de Marruecos solo la sangría que relatan los partes oficiales, el ir y venir de columnas en protección de aguadas y convoyes. Y de más allá de Marruecos se ignora todo. La propaganda del espíritu colonial, ¡sí que sería patriótica!".
Un artículo de esta naturaleza, escrito en el periódico conservador español La Época, que fue el defensor por excelencia de la monarquía y de profundo carácter alfonsino, en donde se califica a las posesiones españolas de "colonias" contrasta enormemente con el esfuerzo realizado actualmente en círculos conservadores españoles para eliminar dicha denominación del lenguaje diario en alusión a lo que fueron las posesiones españolas, negando que España haya tenido colonias en su Historia.
Todo ello nos debe hacer reflexionar sobre qué ha sucedido a lo largo de los años y qué está sucediendo actualmente para que las mismas circunstancias sean vistas por el mismo sector social español conservador de forma totalmente opuesta en dos épocas diferentes, negando ahora lo que fue afirmado anteriormente. También nos debe hacer recordar la importancia de mantener siempre viva la actitud crítica ante las afirmaciones categóricas escuchadas repetidamente sobre determinados temas históricos, que no aportan nada significativo al conocimiento de la Historia y solamente se quedan en palabras.
23 de agosto de 2024
FamilySearch Imigrantes. Celebrando Nossos Antepassados
7 de agosto de 2024
Centenario del Museo del Romanticismo
El Museo del Romanticismo, situado en la madrileña calle de San Mateo, en el antiguo palacio del marqués de Matallana, abrió sus puertas en junio de 1924. Para celebrar este Centenario, el Museo presenta hasta el próximo 15 de diciembre la exposición titulada "Cien Años Contigo", que recorre su historia a través de una selección de fotografías. En ellas, se ha querido mostrar cuál ha sido la evolución de sus instalaciones y del modelo expositivo y una muestra de las más destacadas actividades culturales que se han ido celebrando en el Museo, como conciertos de música, recitales de poesía, exposiciones, grabaciones para cine y televisión y reportajes fotográficos, además de quiénes han sido muchas de las personalidades y de los trabajadores que han participado en su vida.
El promotor del Museo del Romanticismo fue el II marqués de la Vega Inclán -don Benigno de la Vega Inclán y Flaquer-, que sucedió en este título nobiliario en 1898. El marqués vivía en el palacio donde acabaría instalándose el Museo del Romanticismo, que él mismo cedió, además de sus primeras colecciones. Fue uno de los principales protagonistas de la vida cultural española desde fines del siglo XIX y primer tercio del siglo XX: militar, diputado y senador, académico de la Real Academia de la Historia y miembro de numerosas instituciones culturales. Por Real Decreto del 19 de junio de 1911 fue nombrado Comisario Regio "encargado de estudiar, proponer y plantear los medios conducentes al fomento del turismo y a la divulgación de la cultura artística popular". En el ejercicio de su cargo, que desempeñó hasta 1928, llevó a cabo numerosos proyectos para el fomento del rico patrimonio español: se considera que fue el promotor de los Paradores de Turismo en España y también fue fundador de la Casa del Greco en Toledo y consiguió salvar de su demolición a la casa de Cervantes en Valladolid -que amenazaba ruina-, involucrando en el proyecto al presidente de la Hispanic Society de Nueva York, Archer M. Huntington.
5 de agosto de 2024
Lo nunca visto. Tesoros escondidos en los protocolos notariales
Para los estudiosos de la Genealogía, la Heráldica y la Historia familiar es esencial la consulta de los protocolos notariales que se encuentran en los Archivos Históricos ya que la documentación que contienen son fuentes de gran importancia para la reconstrucción de las familias estudiadas. Las escrituras notariales nos proporcionan valiosa información sobre el pasado de las personas y su vida cotidiana, tanto en su esfera privada como en sus relaciones sociales y también sobre la historia de las instituciones y de las comunidades. Los protocolos notariales reúnen documentos de una gran variedad tipológica que nos aportan información esencial sobre las personas, las familias y la sociedad en su conjunto.
El Archivo Histórico de Protocolos de Madrid alberga documentos que se sitúan cronológicamente entre 1504 y 1919, y que están contenidos en 46.449 tomos de Protocolos Notariales, Registros de Consulados de España en el Extranjero y Registros de las Contadurías de Hipotecas, suscritas por más de 3000 escribanos y notarios madrileños y otros tantos cónsules. Está localizado en el complejo El Águila, un precioso edificio industrial construido en 1912 para la fábrica de cerveza de este nombre y que actualmente reúne el Archivo Regional, el Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, la Biblioteca Regional Joaquín Leguina y las Subdirecciones Generales de Archivos y Gestión Documental y del Libro, además de centrarse en la organización de todo tipo de actividades culturales para el fomento del patrimonio cultural madrileño.
Para dar a conocer y poner en valor el rico patrimonio documental contenido en los fondos del Archivo Histórico de Protocolos de Madrid se está presentando la original exposición titulada: "Lo nunca visto. Tesoros escondidos en los protocolos notariales", organizada por la Dirección General de Patrimonio Cultural y Oficina del Español y la Subdirección General de Archivos y Gestión Documental y comisariada por Beatriz García Gómez, directora de este Archivo Histórico.
A través de una visión novedosa, simulando el despacho de un escribano que vivió en el Madrid del Siglo de Oro, se presentan once áreas temáticas en las que los visitantes pueden conocer una serie de documentos y piezas originales y poco conocidas que han sido encontradas por los archiveros en los tomos de los protocolos notariales y que, en muchas ocasiones, no tienen relación con las escrituras en las que fueron encontrados. Entre ellos pueden verse fotografías, mapas y planos geográficos y de viviendas, dibujos de los escribanos, figuras recortadas, naipes, papeles y materiales reciclados para reforzar las encuadernaciones, partituras musicales, grabados religiosos y un espacio dedicado a las firmas y al signum o sello propio que tenía cada escribano y que constaba en las Reales Provisiones en donde se nombraba a cada uno de ellos, así como caracteres y rasgos caligráficos.
Una de las secciones de la muestra, quizá las más atractiva para los estudiosos de la Genealogía y la Heráldica, es la que se titula "Rancio abolengo" y en ella se muestran una selección de escudos y árboles genealógicos que fueron aportados para resolver cuestiones de linaje y que complementan las escrituras notariales. Casi todos los escudos y árboles genealógicos presentados tienen relación con escrituras de fundación de mayorazgos y de resolución de conflictos en torno a ellos, hasta que se produjo su abolición en 1820. Igualmente, se han seleccionado algunos de los más singulares árboles genealógicos encontrados en los protocolos notariales del Archivo, que están artísticamente decorados.
Para complementar esta imperdible exposición, la Comunidad de Madrid ha publicado un catálogo, preciosamente editado.
Más información sobre el Archivo Histórico de Protocolos de Madrid en este enlace.
19 de julio de 2024
Académica de Número de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía
Tengo el honor de informar que en el Pleno Académico de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía celebrado el pasado 15 de julio, he sido elegida Académica de Número, en la Medalla nº 10, de esta prestigiosa institución, de la que formo parte desde el 11 de diciembre del año 2017, cuando fui nombrada Académica Correspondiente en Brasil.
Quisiera expresar mi más sincero agradecimiento a la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía por este nombramiento, que reconoce mi trayectoria como Genealogista.
La Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía es una Corporación oficial de Derecho Público de la Comunidad de Madrid, con fines científicos y sin ánimo de lucro, de la que S.M. el Rey es Director Perpetuo Honorario.
Fue fundada en 1988 y desde 1996 está asociada al Instituto de España. Tiene carácter de órgano consultivo de la Comunidad de Madrid en las materias propias de su especialidad; se vincula al Consejo Superior de Investigaciones Científicas como integrante de la Confederación Española de Centros de Estudios Locales y es miembro del Consejo de Cultura de la Comunidad de Madrid. Su Comisión de Heráldica es órgano asesor de la Comunidad de Madrid en materia de Heráldica y de Simbología Municipal.
Según sus Estatutos vigentes, aprobados el 10 de mayo de 2016, sus fines son: el fomento, estímulo y dignificación de los estudios sobre los emblemas, armerías y banderas; la búsqueda, sistematización y análisis de las fuentes demográficas históricas y sus bases sociales, mediante las técnicas genealógicas y prosopográficas; la defensa y conservación del patrimonio histórico en todos sus aspectos, colaborando para ello con los organismos públicos e instituciones privadas competentes; el impulso de cuantas iniciativas contribuyan a perpetuar y proteger el acervo documental y archivístico; el conocimiento científico y socialmente útil de los honores y distinciones, así como del ceremonial, el protocolo y las instituciones premiales en general; la divulgación de las materias mencionadas y aquellos otros fines que, siendo adecuados a la esencia de la Corporación, acuerde la Real Academia, de conformidad con lo previsto en la legislación vigente.
Para el cumplimiento de sus fines, la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía podrá emitir informes y dictámenes, prestar asesoramiento sobre las materias que constituyen sus fines y editar toda clase de publicaciones relacionadas con estos; organizar cursos, conferencias, seminarios, coloquios, congresos, jornadas, exposiciones y convocatorias análogas; catalogar fondos documentales y bibliográficos, públicos y privados; colaborar en proyectos culturales; convocar bolsas de estudios, becas y premios en los diversos ámbitos culturales y científicos; promover la presentación de libros, películas, emisiones radiofónicas, televisivas y programas socioculturales en general; establecer relaciones con otras entidades culturales afines, especialmente del ámbito iberoamericano y cualquier otra actividad legal que se adecúe a los fines corporativos.
Más información en el siguiente enlace:
Noticia del Blog de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía
9 de julio de 2024
Los que toman el disfraz de historiadores...
Cualquier historiador y divulgador de la Historia tiene la obligación de dejar de lado las pasiones nacionalistas y presentar los hechos y los personajes históricos de una manera objetiva, analizándolos desde diferentes perspectivas y dentro de un detallado contexto histórico y no solamente desde una única posición, que es la que interesa a quien así actúa. Sin embargo, lo que suele mostrarse en artículos periodísticos, obras históricas y literarias, programas de televisión y radio, opiniones y declaraciones vertidas en redes sociales y conferencias se encuentra, en muchas ocasiones, muy lejos de la verdadera Historia, por ser personajes y hechos manipulados a la medida de los interesados.
Existen incluso, partidos políticos que se han apropiado de determinada figura histórica y de hechos históricos para transmitir a la sociedad cuáles son sus principios partidistas. Uno de los ejemplos más claros de los últimos años ha sido Blas de Lezo y su victoria en la Batalla de Cartagena de Indias, tratando de destruir a personajes históricos de la talla del virrey Eslava o del almirante Vernon y queriendo, en todos los casos, denostar a los británicos. Más recientemente asistimos a una titánica y ya insoportable lucha emprendida por algunos contra la que fue y consideran que sigue siendo la Leyenda Negra contra España y en los últimos tiempos una desmedida defensa de Hispanoamérica, que en muchos casos se presenta bastante alejada de la verdadera realidad de lo que fue en la Historia y es hoy en relación a España, incluso desconociendo las diferencias existentes en la actualidad entre los términos "Hispanoamérica" y "Latinoamérica".
En una gran mayoría de los casos a los que me he referido no se recurre a fuentes históricas que puedan ser contrastadas en varias direcciones, sino a fuentes elegidas para apoyar sus afirmaciones rotundamente y en una sola dirección. En otras ocasiones, ni siquiera se recurre a fuentes escritas sino a sentimientos personales y de grupo, pero siempre utilizando una absurda postura victimista de España y de los españoles hacia otras naciones, principalmente Inglaterra, Francia y Holanda. Lo cierto es que la Historia así presentada vende mucho y cualquiera puede comentarla en pocas palabras en cuanto tenga oportunidad de hacerlo en reuniones o corrillos, mientras que la Historia contrastada y analizada en detalle, se consigue solamente a base de muchos conocimientos y estudio, tiempo y esfuerzo, pero no suele ser rentable ni comercial, solamente interesa a unos pocos y frecuentemente se considera aburrida.
El político y autor chileno José Victorino Lastarria Santander (1817-1888), se refirió ya en el siglo XIX a esta práctica tan habitual entre los historiadores y pseudohistoriadores, que lamentablemente continúa estando hoy de plena actualidad:
"La justicia histórica [...] reposa en una condición sustancial, cual es la de colocar hombres y sucesos en su verdadero punto de vista para juzgarlos, sin oscurecer a los unos por iluminar a los otros, y sin atribuir a estos el mérito que a aquellos corresponde. Así se aquilata mejor la verdadera gloria y cuando realmente la tiene un nombre ilustre[...], no se necesita para que irradie más, eclipsar la de otros, ni mucho menos despojar a nadie de la suya.
Cuando se llena aquella condición de la justicia histórica con buena fe y noble imparcialidad, la crítica tiene una base segura; y entonces es fácil notar los juicios extraviados que emite el historiador obedeciendo a preocupaciones o a un criterio apasionado. Solo pueden faltar a tal condición los que toman el disfraz de historiadores para servir un interés de secta o de facción política [...]".
5 de julio de 2024
Nueva edición de las Jornadas Europeas de Patrimonio
16 de junio de 2024
La villa Alcedo de Biarritz y sus obras de arte
Don Fernando Quiñones de León y de Francisco Martín, marqués de Alcedo y de San Carlos, grande de España, diplomático y académico correspondiente de la Real Academia de la Historia, fue una de las figuras más importantes de la vida social de Biarritz en las postrimerías del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX. A él, su familia y su villa de Biarritz dediqué uno de los capítulos de mi libro titulado "Nobleza Española en Biarritz", publicado por Ediciones Universidad de Navarra (EUNSA) en el año 2017 y reimpreso en el año 2024.
El marqués de Alcedo estuvo casado, en primeras nupcias, con doña María de los Milagros Elduayen y Martínez, hija de don José Elduayen -marqués del Pazo de la Merced-. Desde 1887, doña María de los Milagros fue la VIII marquesa de Valladares pero falleció en Málaga tempranamente, el 15 de febrero de 1888. En noviembre de 1891, el marqués de Alcedo obtuvo licencia para contraer matrimonio con doña Antonia de Bañuelos y Thorndike -hija del conde de Bañuelos- y contrajeron matrimonio el 24 de noviembre de 1891 en el Palacio de Castilla, residencia en París de la reina Isabel II de España en su exilio.
El marqués de Alcedo tenía varias magníficas residencias y una de ellas se situaba en Biarritz y era conocida como "villa Alcedo", donde reunía obras artísticas y recibía a las principales personalidades del mundo artístico, diplomático, político, social y cultural del momento. El marqués destacó por su actividad intelectual y realizó relevantes trabajos de investigación de Historia y Heráldica -destacando entre ellos su obra sobre los merinos mayores de Asturias- y editaba lujosamente sus libros, dando a luz numerosos datos provenientes de los documentos de su archivo.
La villa Alcedo tenía hermosos salones que encerraban tesoros y era un verdadero museo de piezas artísticas y arqueológicas. Según un artículo publicado en el diario conservador español La Época, en 1911, destacaban entre sus obras un cuadro de Murillo y un monje de Ribera y estaba decorada con valiosos muebles, antiguos terciopelos y brocados, grandes vitrinas en el salón de baile repletas de bellísimas porcelanas, soberbios esmaltes y estatuas de mármol y bronce, entre muchas otras obras artísticas.
Los muebles antiguos de la casa, perfectamente conservados y los libros que mostraban las aficiones literarias del marqués causaban gran admiración, por ser obras raras y códices miniados. En la casa dominaba el gusto del Renacimiento, sobre todo en la sala que servía de vestíbulo y en el gran salón. Destacaban los bargueños antiguos apoyados sobre pies de ricas columnas salomónicas, maderas españolas artísticamente talladas, sillones fraileros, algunos con casullas antiguas en sus respaldos y asientos, grandes sillas portuguesas de cuero repujado, cuadros de santos y retratos de aristocráticos personajes, armas y armaduras históricas y viejos arcones. En el amplio y elegante comedor y en los demás salones dominaban otros estilos que eran los del siglo XVIII y en ellos se exponían preciosas vitrinas mostrando magníficos abanicos, porcelanas de Sajonia y miniaturas.
La marquesa de Alcedo, doña Antonia de Bañuelos y Thorndike tenía un gran talento para la escultura y la pintura, habiendo participado y obtenido premios en varias exposiciones internacionales. Su obra pictórica estuvo especialmente dedicada a las mujeres y los niños y fue muy difundida en publicaciones extranjeras en las que colaboró como ilustradora. En la villa Alcedo destacaba un retrato de su autoría representando a su hija mayor -Isabel-, pintado cuando era niña junto con un magnífico perro y también otro cuadro representando una niña durmiendo.
Doña Antonia de Bañuelos y Thorndike falleció en Bournemouth -Inglaterra-, adonde se había dirigido para mejorar su salud, el 3 de diciembre de 1909. El marqués de Alcedo falleció el 8 de enero de 1937 y algunos años después la villa Alcedo fue vendida al Ayuntamiento de Biarritz, que instaló en ella el Liceo, pero fue demolida en 1976 para realizar nuevas construcciones.
Para quien realiza estudios de Historia Familiar es muy gratificante participar en una subasta dedicada a los objetos de arte y antigüedades de una familia, como la celebrada ayer en San Juan de Luz -Francia- por Côte Basque Enchères y a la que he tenido el placer de asistir. En este tipo de subastas se puede conocer de primera mano el gusto de la familia estudiada muchos años después de que fueran disfrutados por sus dueños, a través del mobiliario, objetos y obras de arte de las que se rodearon en su vida y en caso de estar interesado, poder adquirir una de estas valiosas piezas, tanto desde el punto de vista económico como histórico o sentimental.
La subasta ha estado dedicada a Antonia de Bañuelos y Thorndike y en ella se han vendido muchos de los objetos que pertenecieron al marqués y la marquesa de Alcedo que ocuparon algún lugar en la villa Alcedo de Biarritz y que durante muchos años, desde la venta de esta residencia, habían quedado guardados en una villa de la cercana San Juan de Luz. Entre estos objetos destacaron algunos bocetos y cuadros realizados por la marquesa de Alcedo, pero igualmente libros del marqués, retratos de familia, objetos religiosos, muebles, vajillas y cuberterías, porcelanas y lozas, cuadros antiguos y grabados, cristalerías y curiosidades, entre otros.
En este enlace se puede acceder al catálogo con todas las piezas subastadas por Côte Basque Enchères en la subasta sobre Antonia de Bañuelos Thorndike y la ficha detallada de cada objeto.
Más información sobre mi libro Nobleza española en Biarritz en este enlace.
27 de mayo de 2024
II Congreso Internacional de Jóvenes Genealogistas
La Real Asociación de Hidalgos de España convoca el II Congreso Internacional de Jóvenes Genealogistas que se celebrará en Madrid, en la sede de la Real Asociación de Hidalgos de España (C/ General Arrando, 13), los días 14 y 15 de febrero del 2025, con la colaboración de tres de las más importantes instituciones genealógicas mundiales: la Confederación Internacional de Genealogía y Heráldica, la Academia Internacional de Genealogía y el Instituto Internacional de Genealogía y Heráldica, bajo el lema de: "Retrospectiva, actualidad y porvenir de una ciencia historiográfica".
La I edición del Congreso Internacional de Jóvenes Genealogistas se celebró en el año 2023 con el objetivo de propiciar la participación de los jóvenes en los Congresos de Genealogía, Nobiliaria y Heráldica y, de esta manera, lograr la continuidad de las reuniones académicas que se celebran sobre estas disciplinas. También se tiene como objetivo lograr un ambiente adecuado para la relación e interactuación de los jóvenes, basado en el estudio de estas disciplinas y en las actividades sociales relacionadas con ellas.
El I Congreso Internacional de Jóvenes Genealogistas tuvo un gran éxito de participación de ponentes y asistentes desde los cinco continentes. Una selección de las principales ponencias presentadas fue publicada en el número 394 de la revista Hidalguía, la revista de Genealogía, Nobleza y Armas de la Real Asociación de Hidalgos de España, correspondiente a los meses de septiembre a noviembre de 2023, ejemplar que puede ser descargado gratuitamente en el siguiente enlace de la web de esta Revista:
Podrán participar en el II Congreso Internacional de Jóvenes Genealogistas, quienes tengan una edad comprendida entre los 18 y 39 años, de cualquier nacionalidad y tanto bajo la modalidad presencial como virtual, ya que las ponencias pueden ser retransmitidas durante el Congreso en directo desde cualquier país del mundo, al igual que asistir a la parte académica del mismo. Las lenguas aceptadas son el español, inglés, francés, alemán, portugués e italiano.
Las plazas para la presentación de ponencias son limitadas y ya está abierto el registro para la participación en el Congreso. También está abierta la convocatoria para presentar propuestas de ponencias, que pueden ser enviadas hasta el 30 de septiembre del 2024. Toda la información sobre ponencias, como las líneas temáticas aceptadas o los siguientes plazos a tener en cuenta se encuentra detallada en las Bases del Congreso, a las que se puede acceder en el siguiente enlace en la web de la Real Asociación de Hidalgos de España:
II Congreso Internacional de Jóvenes Genealogistas (congresojovenesgenealogistas2025.es)
25 de mayo de 2024
La Heráldica en Luis Domenech y Montaner
El arquitecto, académico y erudito catalán Luis Domenech y Montaner (1849-1923) ha sido una de las figuras más destacadas de la segunda mitad del siglo XIX y primer cuarto del siglo XX. Fue catedrático y director de la Escuela de Arquitectura de Barcelona y autor de algunos de los más emblemáticos edificios modernistas, construidos principalmente en Barcelona, en los que destaca su rica ornamentación y, entre ellos, el Palau de la Música Catalana y el Hospital Santa Creu i Sant Pau, que fueron inscritos en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO el 7 de diciembre de 1997. Fue, además, un gran dibujante, ejerció como encuadernador en la empresa de su padre -Pedro Domenech y Saló- tras su muerte en 1873, para ayudar en el trabajo de la empresa familiar y también trabajó como editor. Igualmente fue un gran estudioso de la historia, la arqueología y la heráldica, aficiones que le acompañaron desde su infancia.
Luis Domenech y Montaner militó activamente en política hasta 1904, siendo uno de los principales representantes del catalanismo y tuvo el cargo de diputado en las Cortes de Madrid en las legislaturas de 1901-1903 y 1903-1905. Desengañado de la política, regresó a su vida profesional y a la universidad, donde fue docente y director de la Escuela de Arquitectura de Barcelona hasta su jubilación en septiembre de 1920 y continuó estando presente en la vida cultural y social de Cataluña hasta su fallecimiento.
Su pensamiento catalanista quedó reflejado, entre muchos otros escritos, en el titulado: "La cuestión catalana", publicado en la revista madrileña La Lectura. Revista de ciencias y de artes (año II, vol. I. Madrid. Imprenta de la viuda e hijos de M. Tello, pp. 33-57). Este número de la revista estuvo dedicado en su primera parte a temas catalanistas, con aportaciones de Francisco Silvela y de la Vielleuze, Bartolomé Robert y Yarzábal, Gumersindo de Azcárate y Menéndez, José Pella y Forgas, José Sánchez Guerra y Juan Maragall Gorina, además de la colaboración de otros autores en artículos sobre otros temas. En el artículo Luis Domenech y Montaner defendía su postura contra el centralismo imperante en España y realizó una serie de declaraciones que nos ayudan a conocer la base de su pensamiento político:
"Dícese que para Cataluña la aplicación del regionalismo sería el preliminar de la separación. Si los que tal dicen lo creen, se equivocan. Cataluña desea su autonomía para darse a sí misma una cultura superior, para aprovechar y fomentar sus fuerzas naturales, hoy en gran parte inactivas; para dar expansión por todo su territorio y por los de los pueblos de su raza, a las energías y actividad que hoy tiene concentradas en pocas y grandes poblaciones; aspira a poseer medios de llevar por sí misma su industria y su comercio a los mercados universales, a hacerse próspera y fuerte, y no desea poseer todo esto para aislarse". Y continuaba: "Cataluña autónoma no emplearía la energía recobrada para romper uniones que tan convenientes serían para su fuerza política y para sus intereses materiales. Es seguro que trataría de emplear el vigor adquirido en influir o imponer, en determinados casos, su criterio en la marcha del Estado español, impulsándole a que recobrara en los negocios internacionales, y especialmente en el Mediterráneo, que vuelva a ser nudo de relación de todos los continentes, la influencia que trajo Cataluña al acervo común y que España ha perdido. Ambición extremada acaso, pero siempre benéfica en resultados".
La reacción a la publicación de este artículo de corte catalanista no se hizo esperar. El periódico conservador La Época, calificándolo de radical, señaló: "El artículo de D. Luis Domenech y Montaner, titulado La cuestión catalana, es de lo más grave que se ha escrito acerca del catalanismo, e interesante en extremo. Empieza sosteniendo que en la mente de los catalanes el concepto del Estado ha tenido siempre caracteres especiales. La Monarquía catalano-aragonesa es dual: ambos Estados conservan su autonomía, y las conquistas, en vez de producir meras agregaciones de territorios, crean nuevos reinos autónomos, con instituciones propias, como los de Mallorca y Valencia. Dual o binaria es también la Monarquía de los Reyes Católicos, y este sistema sigue hasta Felipe V. El sentimiento patriótico es muy vivo entre los catalanes, pero se manifiesta en el amor a Cataluña. Es un sentimiento innato que no responde a teorías de patrias chicas ni grandes, y una fuerza indudable. España ha estado gobernada por castellanos y al modo castellano; los catalanes, apenas han tenido participación en su gobierno. Hoy el Estado central es impotente para defenderse contra el extranjero y para regenerarse. La satisfacción de las aspiraciones de Cataluña implica un sistema de diferenciación en la Constitución del Estado. Ante todo, quiere conservar su personalidad y su lengua. Impugnando la teoría de que los Estados modernos tienden a la unidad, dice el Sr. Domenech que así como los viejos no pasan de viejos, no pasan los Estados del unitarismo, y cuando llegan a cierto punto de él, comienza el enfriamiento y el desprendimiento de las extremidades, como ocurrió en los Imperios romano y godo. Cree que los Estados autónomos tienen más resistencia para defender su territorio. Los catalanes, cuando dejen de serlo, no serán nada, según la frase de Mané y Flaquer. Vea España -dice- si le conviene que guarden su frontera pueblos sin carácter".
Y continúa criticando el artículo de Domenech de esta forma: "La influencia del desastre colonial es, por otra parte, abrumadora; los que han visto en el puerto de Barcelona la repatriación y el hierro viejo que quedaba de la escuadra, no pueden creer en los milagros de la unidad y de la centralización. Acusa [Luis Domenech y Montaner] a los Gobiernos centrales de haber permitido que se extendiera el anarquismo, primero para destruir a los republicanos, ahora para combatir a los catalanistas, y recuerda que ya los Monarcas de la dinastía castellana se valieron, con análogos fines, de los payeses de remensa, resto de los siervos rústicos feudales, creando innumerables desórdenes. En cuanto al efecto de la violencia para combatir al catalanismo, sería momentáneo. Al hablar de este punto escribe las más graves frases de su artículo, diciendo que en el mapa de distribución de las razas del Hand-Atlas de Justus Perthes, Cataluña aparece con el color azulado de Francia y el rótulo franzosen; que los franceses estudian con apasionado interés las cuestiones históricas relativas á Cataluña, y que, uniendo esto con las filosofías de Salisbury sobre la muerte de las Naciones decadentes, y las de los alemanes sobre compensaciones y orígenes de razas, "bien podría seguir la política europea sendas tan científicamente abiertas". Sostiene que el regionalismo es la solución de concordia en que debe insistir Cataluña, para salvación de todos. Este regionalismo no sería el preliminar de la separación, sino que, al contrario, Cataluña querría influir y hasta imponer en algunos casos su criterio en la marcha del Estado español. El peligro está en que continúe agonizando el centralismo, pues no hay tiempo que perder. Asusta el estado de espíritu de las nuevas generaciones, y hay que resolver el problema antes de que lleguen a la vida pública, pues no se pueden abrigar esperanzas de regeneraciones centralistas". (La Época, 25/01/1902, p. 1).
El reputado arquitecto Luis Domenech y Montaner falleció en Madrid el 28 de diciembre de 1924, desengañado y retirado de la política. Había sido uno de los cuatro primeros catalanistas en el Parlamento y había ocupado la presidencia de la Liga Catalana, de la que más tarde surgió la Liga Regionalista. Al centenario de su muerte, se está tratando de revivir su figura y con esta misión ha sido creada la Fundación Lluís Domènech i Montaner, con el fin de recuperar, estudiar y difundir la vida y la obra de uno de los más relevantes personajes de la segunda mitad del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX.
Domenech y Montaner tuvo a lo largo de su vida un gran interés por la heráldica, tanto desde el punto de vista científico como desde el artístico y se sirvió de ella para apoyar sus ideas catalanistas. Estudioso de su representación en diferentes soportes y áreas geográficas fue un gran compilador de emblemas heráldicos y publicó tres grandes obras: el Armorial històric de Catalunya, que fue ganador del Premio Martorell de Arqueología del Ayuntamiento de Barcelona, en 1922; el Nobiliari general català de llinatges, publicado en 1923 y Ensenyes nacionals de Catalunya, obra póstuma publicada en 1936.
Son muchos los archivos y bibliotecas donde se pueden encontrar publicaciones y documentos sobre este autor o que pertenecieron a él, pero entre todos, interesa destacar para el tema heráldico el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona, ubicado en la Casa de l'Ardiaca, que conserva el fondo personal de Luis Domenech y Montaner referente al estudio del Armorial històric de Catalunya. Desde sus orígenes hasta el siglo XVI (AHCB3-307/5D77) y que reúne documentación relacionada con escudos y linajes, datada entre 1899 y 1902, ofreciendo además un catálogo en línea, desde donde se puede acceder a su obra completa conservada en este archivo.
Dentro de los actos organizados en la celebración de su centenario por la Fundación Lluís Domènech i Montaner, se inauguró el 14 de diciembre del año pasado en este archivo histórico la exposición titulada: "Dibuixant una Nació. L´heràldica en Domènech i Montaner", en la que ha sido expuesto parte de su fondo personal sobre el Armorial Histórico de Cataluña, obra que ha sido definida como una historia gráfica de Cataluña desde los primeros escudos documentados de los condes de Barcelona. La exposición, que en un primer momento iba a llegar hasta el 6 de abril, fue postergada y ha sido clausurada hoy 25 de mayo. Para los interesados en conocer esta importante obra heráldica, los siete volúmenes del armorial están digitalizados y disponibles desde el catálogo en línea del Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona.
Más información en este enlace.
23 de mayo de 2024
La visión del autor y la visión del editor
Durante los últimos 35 años, mi vida ha estado estrechamente relacionada con el mundo editorial. En este tiempo he conocido a algunos de los más importantes presidentes de la industria editorial y grandes editores y escritores de España e Iberoamérica, entre ellos a los Premios Nobel de Literatura Camilo José Cela, Mario Vargas Llosa y José Saramago.
En el año 2003, el Grupo Santillana y la Universidad de Salamanca pusieron en marcha el primer Máster en Edición que ha existido en España y cuya primera edición cursé, formando parte de un reducido grupo de alumnos. En aquellos años, el Grupo Santillana estaba formado por las editoriales Santillana, Alfaguara, Alfaguara Infantil y Juvenil, Altea, Taurus, Aguilar y Richmond, y estaba presidido por Jesús de Polanco. Se trataba, nada menos que del principal grupo editorial iberoamericano, por lo que mi formación en el mundo editorial se desarrolló en el mejor escenario.
13 de mayo de 2024
Consejera Correspondiente de la Sociedad Toledana de Estudios Heráldicos y Genealógicos
La Sociedad Toledana de Estudios Heráldicos y Genealógicos (STEHG), presidida por don José María San Román Cutanda, fue fundada en el año 1981 con el fin de ser un referente en los estudios de Heráldica y Genealogía, con particular interés en lo que concierne a la ciudad y provincia de Toledo.
Integran la Mesa de Gobierno, además de su Presidente, los señores don Luis García Ruiz (Secretario), don José Luis Sánchez-Redondo Morcillo (Tesorero) y don Ventura Lablic García, don Juan Gómez Díaz y don Pedro Antonio Alonso Revenga (Vocales).
Entre las numerosas iniciativas que está impulsando la corporación se encuentra la publicación del Boletín de la Sociedad Toledana de Estudios Heráldicos y Genealógicos, que ha comenzado una segunda época desde el número 17 correspondiente a julio-diciembre del año 2020 y la revista Tazmía, de contenidos y fines académicos.
El acto solemne de toma de posesión de mi plaza como Consejera Correspondiente tendrá lugar (D.m.) el próximo 20 de octubre en Toledo.
25 de abril de 2024
Musée national de la Légion d'honneur et des ordres de chevalerie
El Palais de la Légion d'honneur se encuentra situado en el corazón de París, enfrente del conocido Musée d'Orsay. Es un extraordinario edificio que, a pesar de la riqueza de sus colecciones, es muy poco conocido pero de obligada visita. En él se encuentra la sede de los servicios administrativos de la Gran Cancillería de la Legión de Honor, de la Orden Nacional del Mérito y de la Medalla Militar, así como el Museo de la Legión de Honor y de las Órdenes de Caballería. También se sitúan en el palacio dos salas solemnes donde se toman todas las decisiones concernientes a estas órdenes, la sala del Consejo y la oficina del gran canciller. Aparte de las órdenes creadas bajo la esfera francesa, el Museo Nacional de la Legión de Honor y de las Órdenes de Caballería presenta una extraordinaria colección de las principales Órdenes y condecoraciones extranjeras de todos los continentes y de todas las épocas.
Este museo, que fue inaugurado en 1925 y abierto a las órdenes extranjeras en 1932, está formado por excepcionales colecciones que lo convierten en el principal museo de esta clase que existe en Europa. La construcción central fue el hôtel de Salm, edificado de 1782 a 1787 por el arquitecto Pierre Rousseau para el príncipe alemán Frédéric de Salm-Kyrbourg. En el siglo XIX el palacete fue restaurando por Antoine Peyre, aumentado y modernizado con la creación de edificios para servicios administrativos bajo el Segundo Imperio y fue devastado por el fuego, el 23 de mayo de 1871, al mismo tiempo que otros edificios como el palacio de las Tullerías y la Cour des comptes. Gracias a una suscripción lanzada a todos los legionarios y poseedores de medallas militares el palacio fue reconstruido e interiormente decorado en los salones oficiales con un programa iconográfico dedicado a la gloria de la institución de la Legión de Honor, realizado por pintores oficiales como Ranvier y Ehrmann, elegidos por el director de Bellas Artes de Francia. Con ocasión del bicentenario de la creación de la Legión de Honor, el museo fue enteramente renovado e inaugurado el 17 de noviembre de 2006 por Jacques Chirac, presidente de la república francesa.
El museo está organizado en varios espacios. El segundo está dedicado a las órdenes de caballería y religiosas: la Orden de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, las misiones contemporáneas de la Orden de Malta y la Orden del Santo Sepulcro. El tercer espacio a las órdenes reales: la Orden de Saint-Michel, que se divide en dos etapas (1469-1661 y 1661-1830); la Orden del Saint-Esprit (1578), sus caballeros y su evolución a lo largo de la historia; las órdenes reunidas de Saint-Lazare de Jérusalem, fundada en la época de las primeras cruzadas y de Notre-Dame du Mont-Carmel (1608) y la Orden de Saint-Louis (1693). En este mismo espacio se exponen también la institución del Mérito Militar (1759) y el medallón de Veterano (1771).
La Legión de Honor ocupa el cuatro espacio del museo y en él se tratan temas como las armas de recompensa nacional, las armas de honor y la creación de la Legión de Honor, la estrella de esta Orden, la gran condecoración y las insignias de la Legión de Honor del Primer Imperio, los aspectos sociológicos de la Legión de Honor bajo el Primer Imperio y la Orden bajo la Restauración, la Legión de Honor bajo la Monarquía de julio, la II República y la Presidencia, el II Imperio, la III República, en el periodo que va de la III a la IV República y, finalmente, durante la V República francesa. En este mismo espacio se dedica también un ala expositiva a la época de Napoléon Bonaparte: los collares de la Legión de Honor del Primer Imperio, el collar de la III República y el collar actual; la Orden de la Corona de Hierro, la Orden de los Tres Toisones de Oro y la Orden de la Reunión. Del Primer Imperio destacan órdenes y condecoraciones de los reinos de Holanda, Westfalia, Nápoles y las Dos Sicilias y España.
Un nuevo espacio (el 6º) presenta la Medalla militar, las medallas conmemorativas y las medallas de campaña: las condecoraciones revolucionarias (1789-1871), las condecoraciones creadas bajo la Restauración. la Medalla Militar bajo el Segundo Imperio, la Medalla Militar republicana, las medallas de los veteranos de la Revolución y del Imperio, las medallas conmemorativas de acontecimientos militares, la Medalla colonial y la Medalla ultramarina. En este mismo espacio se presenta también el periodo de la Primer Guerra Mundial y las condecoraciones en el conflicto bélico: la Legión de Honor y la Medalla militar, la Cruz de Guerra, la Medalla interaliada y otras condecoraciones. La sección dedicada a la Segunda Guerra Mundial y los conflictos posteriores a 1945 presenta las condecoraciones en la II Guerra Mundial, la Orden de la Liberación, la Medalla de la Resistencia, la Legión de Honor y la Medalla militar, la Cruz de Guerra y las otras condecoraciones, tanto en Francia como en la Guerra de Indochina y en Argelia. Para terminar se presentan las órdenes francesas coloniales, las ordenes de la Francia de Ultramar, las Órdenes ministeriales de las Palmas académicas, la Orden del Mérito agrícola, la Orden del Mérito marítimo, la Orden de las Artes y las Letras, las medallas de honor y de salvamento y la Orden Nacional del Mérito.
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23 de abril de 2024
Exposición: Memoria del Perú. Fotografías 1890-1950
Entre el 18 de noviembre y el 18 de diciembre del año 1994 tuvo lugar en las salas de la Fundación Natwest de Madrid la exposición titulada: "Memoria visual de los Andes Peruanos. Fotografías 1900-1950". La iniciativa de presentar, por primera vez en el mundo una muestra de estas características, partió de Andrés Cardó y José Ignacio Lámbarri, dos amigos apasionados por la historia y la fotografía de su país e interesados en compilar y dar a conocer la enorme riqueza fotográfica que existió en la región sur-andina del Perú durante la primera mitad del siglo XX, donde convergieron numerosos estudios fotográficos que aportaron un extraordinario testimonio de los lugares, los hechos cotidianos y la vida social desarrollada en esta región sudamericana.
La mayoría de las obras que fueron seleccionadas para esta exposición procedió de la Fototeca Andina, organismo perteneciente al Centro Bartolomé de las Casas de Cuzco, del que José Ignacio Lámbarri era director en aquel momento. La Fototeca Andina está dedicada a la salvaguarda de más de treinta mil imágenes fotográficas en blanco y negro de la Escuela Cusqueña de Fotografía, que fueron realizadas por destacados fotógrafos durante la primera mitad del siglo XX.
Hasta la celebración de esta exposición solamente había sido divulgada la obra de Martín Chambi, pero fue entonces cuando se puso en evidencia la existencia de la Escuela Cusqueña de Fotografía, de la que Chambi fue su principal representante. El Círculo de Bellas Artes en Madrid había realizado una gran exposición sobre Chambi en el año 1990 y durante cinco años fue recorriendo un gran número de salas y museos españoles y del extranjero con gran éxito. En julio de 1991 la muestra fue considerada como la mejor exposición de la 22ª edición de los Rencontres de la Photographie de Arles celebrados en Francia, uno de los más prestigiosos festivales de Europa.
Motivados por el gran éxito alcanzado por la exposición dedicada a la obra de Martín Chambi, Andrés Cardó y José Ignacio Lámbarri presentaron a la Fototeca Andina un proyecto de exposición que contendría una selección de fotografías de los fondos acumulados en la Fototeca que incluían la obra de los fotógrafos Miguel Chani, Hermanos Cabrera, José Gabriel González, Horacio Ochoa, Pablo Varamendi, Sebastián Rodríguez y César Meza, entre los más destacados. También se presentaron en la exposición de la Fundación Natwest algunas imágenes fotográficas de Martín Chambi procedentes de su estudio en el Cuzco, otras fotografías de los Hermanos Vargas de Arequipa y otras obtenidas de algunos negativos de la colección particular de José Ignacio Lámbarri.
Se trató de la primera muestra fotográfica que dio a conocer la importante concentración de fotógrafos que trabajaron en esta región andina durante la primera mitad del siglo XX y cuyo trabajo tuvo una extraordinaria calidad que estaba siendo descubierta. El equipo de personas que llevaron a cabo el proyecto fue prácticamente el mismo que había realizado la exposición de Martín Chambi en el Círculo de Bellas Artes: Alejandro Castellote y Luis de Toledo fueron los comisarios de la exposición; Mario Parralejo y Juan Manuel Castro Prieto los encargados del laboratorio y enmarcado de las obras. En Cuzco se copiaron cien fotografías, que fueron seleccionadas de entre más de 20.000 negativos. Se realizaron casi todas en 50 x 60 cm. y posteriormente fueron viradas levemente al sepia para darles la tonalidad característica de la época.
Desde esta exposición, que fue pionera en reunir la obra de los estudios fotográficos de la región sur-andina del Perú, se han ido celebrando a lo largo de los siguientes años muchas otras exposiciones fotográficas con este mismo propósito, tanto en España como en el extranjero, incluyendo otras áreas geográficas peruanas. La Casa de América clausurará el 25 de abril la exposición titulada "Memoria del Perú. Fotografías 1890-1950", organizada por el Centro Cultural Inca Garcilaso del Ministerio de Relaciones Exteriores, con el apoyo de la Embajada del Perú en España y comisariada por Andrés Garay, Jorge Villacorte Chávez y Carlo Trivelli, con la colaboración de Alonso Ruiz Rosas y Gredna Landolt, y de Luis Prados Covarrubias y Celine Rodríguez Limón, de la Casa de América.
En esta nueva muestra se presentan fotografías de Martín Chambi, Juan Manuel Figueroa Aznar, Baldomero Alejos, Manuel Jesús Glave, Horacio Ochoa, Carlos Domínguez, Teófilo Hinostroza, Sebastián Rodríguez, Carlos y Miguel Vargas, Walter O. Runcie, Alphonse Dubreuil, Eugène Courret, Heinz Heinrich Brüning y una serie de fotografías de autor anónimo.
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