"La cultura es sangre que siempre da alcurnia y nobleza al hombre". P. José María de Arizmendiarrieta.

30 de julio de 2020

Roberto Michel, Escultor del Rey

El Museo Casa de la Moneda presenta desde este mes de julio y hasta el próximo mes de noviembre la exposición titulada "Roberto Michel, Escultor del Rey" sobre quien fuera el Primer Escultor de Cámara del rey Carlos III de España, organizada con ocasión del III Centenario de su nacimiento junto con otras relevantes instituciones culturales como son Patrimonio Nacional, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y el Museo Nacional del Prado. 

Se pretende con esta exposición dar a conocer la figura este autor y su obra artística que fue realizada por orden del rey o por encargo de personajes de la nobleza, así como de instituciones religiosas y privadas, tanto de la villa y corte como de otros lugares de España. La colección privada de Roberto Michel, que está formada por dibujos, academias y modelos que proyectó para esculturas, se encuentra depositada en la Casa de la Moneda de Madrid con cuyos fondos se ha conformado esta excelente exposición.

Escudo de armas en la antigua Real Casa de la Aduana, Madrid.

La vida y obra de Roberto Michel se estructura en varios apartados que tratan sobre el artista y el Museo Casa de la Moneda; sobre las "academias" o dibujos del autor conservados en este museo donde estudia la anatomía humana; sus esculturas y relieves de carácter religioso y mitológico; su huella artística en los reales sitios, principalmente en el Palacio Real de Madrid pero también en El Pardo, Aranjuez y La Granja; los retratos reales y monumentos funerarios; los retratos de personajes relevantes de la corte, escenas costumbristas y otras figuras y, por último, las obras que realizó por encargo de Carlos III para embellecimiento de la corte.

San Francisco de Borja en el
Real Convento de las Comendadoras de Santiago, Madrid.
Entre sus obras más conocidas se encuentran los  leones que modeló para la fuente de la Cibeles de Madrid, así como las esculturas de la Puerta de Alcalá del lado que mira hacia la plaza de la Cibeles. Como encargo real para un edificio público destaca el escudo con las armas reales que modeló para la fachada de la sede de la Real Aduana -hoy Ministerio de Hacienda-. En el Museo Casa de la  Moneda se encuentra un interesante modelo en cera sobre madera representando la alegoría del nacimiento en 1771 del infante Carlos Clemente y de la creación de la orden de Carlos III.

Sin embargo, existen muchas otras esculturas de su autoría que, desde el punto de vista nobiliario son, también, de especial relevancia. En primer lugar podemos citar la escultura de San Francisco de Borja -patrono de la nobleza española- realizada en madera tallada y policromada que se encuentra en el Real Convento de las Comendadoras de Santiago; el sepulcro para Jean Bonaventure Thiéry du Mont -conde de Gages- situado en la catedral de Pamplona, y el desaparecido monumento funerario de don Antonio Ponce de León y Spínola -duque de Arcos- en la iglesia madrileña de San Salvador.

Más información sobre la exposición:



29 de julio de 2020

Salón Internacional del Patrimonio Cultural 2020

Del 28 al 31 de octubre próximo tendrá lugar en el Carrousel du Louvre,  en París, la XXVI edición del Salón Internacional del Patrimonio Cultural, bajo el lema de "Patrimonio y Territorios".




Esta feria cultural, única en el mundo, tiene como fin promover la valoración, protección, conservación, salvaguarda y renovación del patrimonio cultural francés y del resto de los países, tanto en su forma material -principalmente sitios y monumentos históricos- como inmaterial. 

En un momento en el que diariamente asistimos al ataque de importantes obras integrantes del patrimonio cultural bajo justificantes absurdos y delirantes de quienes pretenden cambiar o borrar la historia reescribiéndola a su gusto, las acciones destinadas a la valoración y protección de la herencia cultural son absolutamente necesarias para que pueda ser disfrutada por las siguientes generaciones.

En el Salón Internacional del Patrimonio Cultural, que cumplió 25 años de vida el año pasado y que en la edición actual contará con un programa excepcional, se darán cita más de 380 expositores entre profesionales y especialistas, empresas e instituciones de primera categoría integrantes de este sector.

Más información sobre el Salón Internacional del Patrimonio Cultural en el siguiente enlace:



24 de julio de 2020

Proyecto de identificación heráldica en encuadernaciones de la BNE

La Biblioteca Nacional de España ha puesto en marcha un proyecto colaborativo que tiene como fin la identificación de encuadernaciones heráldicas presentes en obras bibliográficas pertenecientes a los fondos de esta institución. Las encuadernaciones heráldicas se caracterizan por la representación de un escudo de armas y otros elementos heráldicos como seña de identidad de quien fue el propietario de la obra en el momento de su realización y a través de su estudio podemos reconstruir una amplia serie de aspectos sobre la historia bibliográfica y sobre los gustos e intereses de quienes las mandaron realizar.

El interés por la heráldica ha ido creciendo en los últimos años, como ha quedado patente en algunas importantes exposiciones y publicaciones realizadas por relevantes instituciones culturales, entre las que cabe mencionar la obra recientemente publicada a fines del año 2019, titulada Documentos con pintura: diplomática, historia y arte, que es el catálogo de la exposición presentada en la Fundación Lázaro Galdiano en el año 2017, obra coeditada por esta Fundación, F.P.S. y Analecta Editorial.


Las bibliotecas guardan incontables obras con encuadernaciones heráldicas cuyos escudos de armas permanecen aún sin identificar. Por esa razón, la Biblioteca Nacional de España ha puesto en marcha el proyecto de identificación de escudos presentes en encuadernaciones históricas, para la incorporación de los nuevos datos aportados por esta identificación al catálogo de la Biblioteca.

Más información en los siguientes enlaces:

15 de julio de 2020

Rembrandt y el retrato en Ámsterdam, 1590-1670

El Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid presenta hasta el próximo 30 de agosto la imperdible exposición "Rembrandt y el retrato en Ámsterdam, 1590-1670". En ella se muestran una serie de grabados y pinturas de Rembrandt entre las que destaca una importante colección de los retratos que el genial artista realizó en estos años junto con las obras de otros importantes retratistas coetáneos que desarrollaron su trabajo en Ámsterdam durante el llamado "Siglo de Oro Holandés", como Bartholomeus van der Helst, Thomas de Keyser, Nicolaes Pickenoy y Cornelis van de Voort.

La gran calidad de las obras expuestas las convierten en formidables documentos que nos permiten conocer a algunos de los principales protagonistas de la historia de Holanda que conformaban la nobleza y las élites en estos años pero también a personajes no tan relevantes y en muchos casos anónimos, que formaban parte de la burguesía holandesa y que estaban dedicados a oficios y ocupaciones comunes. Todos ellos fueron retratados en un momento de gran desarrollo económico, ofreciendo un completo testimonio de la vida cotidiana, familiar y profesional de los personajes que encargaron estas obras para que quedara testimonio de su día a día y de sus ocupaciones, así como de su poder económico y social. 

Retrato de Albertina Agnes, princesa de Orange-Nassau y sus tres hijos.
Obra de Abraham van den Tempel.

Entre las obras que conforman la exposición destacan las composiciones familiares mostrando, según los casos, actitudes más o menos cercanas entre los diferentes miembros de la familia, así como los retratos en grupo en los que los personajes que lo formaban aparecen desempeñando sus responsabilidades sociales o profesionales que contribuyeron a conseguir la prosperidad económica y social que tuvo la ciudad de Ámsterdam en el siglo XVII.

Más información sobre esta exposición en este enlace.


11 de julio de 2020

Centenario del fallecimiento de la Emperatriz Eugenia


Hoy se cumple el centenario de la muerte en el palacio de Liria -residencia de los duques de Alba y de Peñaranda en Madrid- de doña Eugenia de Guzmán y Portocarrero (Granada 1826-Madrid 1920)-condesa de Teba, que fue emperatriz de los franceses por su matrimonio con Napoleón III. Al condado de Teba se añaden otros títulos que también tuvo y que fueron los de condesa de Baños -con grandeza de España- y marquesa de Ardales, Osera y Moya. Fue, también, condesa de Ablitas, Mora y Santa Cruz de la Sierra y vizcondesa de la Calzada. Tras la caída del II Imperio francés en 1870, Eugenia de Guzmán solía viajar de incógnito con el título ficticio de condesa de Pierrefonds.


Último retrato de la emperatriz Eugenia

La emperatriz Eugenia fue una de las dos hijas que tuvo el conde de Teba -don Cipriano de Guzmán Palafox y Portocarrero-, quien a la muerte de su hermano le sucedió como VIII conde del Montijo. Tras la muerte de don Cipriano en 1839, el condado del Montijo fue heredado por su hija mayor, doña María Francisca de Sales -XV duquesa consorte de Alba- , conocida como “Paca”, y su hija Eugenia heredó el condado de Teba, título nobiliario que llevaba anejo el uso del apellido Guzmán, por lo que su verdadero nombre desde el fallecimiento de su padre fue el de Eugenia de Guzmán y no Eugenia de Montijo que es el nombre con el que ha sido popularmente conocida.

Eugenia de Guzmán se convirtió en una mujer errante desde que su esposo Napoleón III fuera apartado del trono de Francia y se estableció en Inglaterra en su casa de Chislehurst, que cambió más tarde por la de Farnborough Hill, siendo esta su residencia definitiva y oficial, y donde fueron sepultados los restos del emperador y de su hijo, el príncipe imperial, muerto en 1879 en la guerra anglo-zulú. Sin embargo, durante los últimos años de su larga vida Eugenia de Guzmán pasaba los inviernos en su villa Cyrnos de Cap Martín en la costa azul francesa y realizaba continuos viajes a muchos otros países en su yate Thistle.


Villa Cyrnos, Cap Martin

Eugenia de Guzmán siempre añoró su tierra española mientras había vivido fuera de nuestro país. Dos meses antes de morir había llegado a España por su gran deseo de ver el sol y la luz. Por esta misma razón había mandado construir en 1854 siendo emperatriz de los franceses, el palacio imperial de Biarritz desde el que podía divisar su país natal por estar orientado hacia la costa española, construcción que pasó a ser conocida como “Villa Eugénie” y que actualmente es el famoso  Hôtel du Palais.

La historia de la ciudad francesa de Biarritz está unida a la vida de la emperatriz Eugenia y su desarrollo urbanístico desde la simple aldea de pescadores que fue en su origen se debe a la gran pasión que la condesa de Teba mostró siempre por este lugar, donde solía llegar con su familia para pasar una parte del verano. Desde la construcción de la villa imperial una importante parte de la alta nobleza europea -especialmente la española- comenzó a construir sus villas y a instalarse en Biarritz para pasar temporadas más o menos largas todos los años. Por ello, Biarritz ha sido el lugar en el que se ha desarrollado una gran parte de la historia de las principales familias de la nobleza española y de otros países europeos.


Villa Eugénie, Biarritz

Para conocer la historia de la emperatriz Eugenia en Biarritz puede consultarse mi obra Nobleza Española en Biarritz (Pamplona, EUNSA, 2017, 274 pp.) en la que realicé un estudio de la vida social desarrollada en esta ciudad entre 1850 y 1920 a través de conocidas familias españolas que se establecieron en ella como las de los duques de Frías, Osuna, Tamames o los duques de la Torre. Se hace en esta obra un recorrido por las principales residencias españolas y se analiza la evolución de los nacimientos, matrimonios y fallecimientos de españoles a lo largo de estos años, así como los noviazgos más relevantes que tuvieron lugar en Biarritz, como el del rey Alfonso XIII con la princesa Ena de Battenberg.

Más información en este enlace: