El Centro Conde Duque de Madrid presenta hasta el 28 de noviembre la magnífica exposición Arte y Misericordia. El barroco de la Santa Caridad de Sevilla en Madrid, gracias a la colaboración entre la Hermandad de la Santa Caridad de Sevilla, Afundación-Obra Social Abanca y el Ayuntamiento de Madrid. La exposición reúne una serie de pinturas y esculturas del Hospital de la Santa Caridad y de la Iglesia del Señor San Jorge de Sevilla.
La Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor Jesucristo se situó en la iglesia-hospital del Señor San Jorge, extramuros de la ciudad de Sevilla. Fue fundada a mediados del siglo XV, teniendo como misión enterrar a los muertos sin sepultura, recoger los restos de los ajusticiados y acompañar a los condenados. Su gran refundador fue Miguel Mañara Vicentelo de Leca (1627-1679), un aristócrata nacido en Sevilla, en el seno de una familia noble y acaudalada. Mañara heredó un importante mayorazgo, fue caballero veinticuatro de la ciudad y caballero de la Orden de Calatrava, representando el ideal nobiliario de su época en los conceptos que confluían en su persona: honor, linaje, riqueza y prestigio público.
A lo largo de su vida, Miguel Mañara perdió a sus hermanos mayores, a sus padres y a su esposa sin dejar descendencia y estas pérdidas provocaron en su interior una transformación radical, que causó su ruptura con su vida licenciosa. En diciembre de 1662 ingresó en la Hermandad de la Santa Caridad de Sevilla y al año siguiente fue elegido Hermano Mayor. En un mundo nobiliario basado en la distancia y la jerarquía, Mañara exigió a sus hermanos tocar, cargar, lavar y besar al pobre, pidiendo él mismo limosna por las calles para enterrar a los necesitados. Dedicó su fortuna y posición social al servicio de la obra: un hospicio, la iglesia de San Jorge y una enfermería. Su gran legado fue la entrega a los más necesitados desde su posición nobiliaria, un legado que sigue vivo en el hospital, hoy casa hogar para personas mayores sin recursos ni familia.
Para decorar la iglesia, Mañara diseñó un programa artístico sobre la muerte, la salvación y las obras de misericordia, actuando como mecenas al reunir a los mejores artistas de su tiempo. La exposición que ahora se muestra en el centro cultural Conde Duque presenta una serie de piezas de Juan de Valdés Leal, Bartolomé Esteban Murillo y Pedro Roldán.
El recorrido de la exposición comienza con el Retrato de Miguel Mañara, de Juan de Valdés Leal (1683), encargado por la Hermandad de la Santa Caridad cuatro años después de la muerte de Mañara. Se trata de una imagen póstuma que pudo tener como modelo su máscara funeraria que guarda la Hermandad. Continúa con otras obras de gran formato del mismo pintor que representan la muerte, tituladas In ictu oculi (c. 1671-1672) y Finis gloriae mundi (c. 1671-1672)
Mañara encargó a Bartolomé Esteban Murillo (1618-1682), que había ingresado en la Hermandad en 1665, una serie de cuadros sobre las obras de misericordia, que fueron pintadas por él entre 1666 y 1670 para ser guía y modelo de conducta para que los miembros de la Hermandad lograran la salvación de sus almas.
Debido a la confiscación de obras que realizó el Mariscal Soult en 1810, durante la invasión napoleónica, este conjunto se separó: cuatro de ellas pueden todavía contemplarse en los muros de la iglesia y ahora en la exposición, que son las tituladas Santa Isabel de Hungría curando a los tiñosos (c. 1672), San Juan de Dios curando a un enfermo (c. 1673), La multiplicación de los panes y los peces (c. 1669-1670) y Moisés y la roca de Horeb (c. 1669-1670), pero las otras cuatro pinturas se encuentran expuestas en museos extranjeros. En la exposición se muestran también otras obras de Murillo, que son La Encarnación, pintada hacia 1670 y las tituladas Niño Jesús Salvador y San Juanito, pintadas hacia 1671.
Otras obras expuestas son varias esculturas que Pedro Roldán (1624-1699) realizó para el retablo mayor del Hospital de la Caridad, que está presidido por la escena del entierro de Cristo y se presenta como la obra de misericordia de enterrar a los muertos, misión de la Hermandad desde su fundación. Son las esculturas de La Virgen de la Caridad, de comienzos del siglo XVI, San Roque (c. 1673-1674) y el Santo Cristo de la Caridad (1673-1674).
La presentación de esta exposición ha sido posible por una circunstancia excepcional: a finales del año 2024, tras casi dos de grietas y desprendimientos, la iglesia tuvo que ser cerrada para una emprender una restauración integral desde los cimientos hasta la cúpula y gracias a ello muchas de estas obras han salido de Sevilla por primera vez en trescientos años.
Más información sobre esta imperdible exposición en este enlace.














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