11 de octubre de 2026

Retratar el mestizaje: las series de castas en la América del siglo XVIII

La Dirección General de Cultura e Industrias Creativas de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid está presentando hasta el próximo 8 de diciembre en la Casa Museo Lope de Vega, la exposición Retratar el Mestizaje: las series de castas en la América del siglo XVIII, comisariada por Carmen Rodríguez de Tembleque. En ella se presenta una selección de obras de pintura de castas, un género que nació y se desarrolló en América en el siglo XVIII.

Las series de castas fueron un tema pictórico representado especialmente en el virreinato de Nueva España y, en menor número, en el del Perú. Son una especie de galería de retratos idealizados y estereotipados, mostrando la diversidad de la sociedad virreinal. Estas series pictóricas combinaban figuras, escenas cotidianas, paisajes, bodegones y retratos, géneros que hasta entonces se habían desarrollado por separado. Se organizaban generalmente en dieciséis cuadros, representando las uniones entre españoles, africanos e indígenas mediante parejas con un hijo y llevan rótulos que identifican cada unión y detalles de frutos, animales, objetos e indumentaria que describen sus costumbres.


Estas imágenes forman parte de una tradición visual que se inició con los primeros contactos entre Europa y América. Las crónicas, los relatos y los grabados difundieron prototipos del continente americano y de sus habitantes, que fueron después reinterpretados a ambos lados del Atlántico con un afán ilustrado por conocer y clasificar. Surgieron en el contexto de las reformas borbónicas, la difusión de nuevos saberes y el fortalecimiento de la conciencia criolla, desapareciendo a comienzos del siglo XIX con los procesos de independencia.

En España se conserva, principalmente en el Museo de América, una colección de pinturas de castas que ofrecen una imagen de la sociedad virreinal, aunque no sea un retrato fiel de la misma. En realidad reúnen ideas, saberes y prejuicios convertidos en estereotipos visuales, que se fueron formando desde los primeros contactos entre los dos continentes y se difundieron en libros, crónicas, relatos de viajes e imágenes. Esos discursos religiosos, políticos y sociales respondieron a las circunstancias de cada momento.


Estas pinturas no son interesantes únicamente por lo que muestran, sino también por su calidad artística. En ellas se ven distintas formas de componer y pintar personas, casas, objetos y escenas de la vida cotidiana. Las realizaron pintores famosos y también artistas anónimos, que juntos dieron a este género un estilo propio. Además, nos hacen cuestionarnos para qué servían, quién las encargaba, por dónde circularon y cómo han llegado hasta hoy. Gracias a ellas podemos conocer mejor la compleja sociedad de la época y entender cómo se veía a sí misma y cómo la veían desde Europa. 

La exposición presenta una selección de obras de los pintores  Miguel Cabrera (Indios gentiles, 1763), José de Ibarra (De mestizo y española, castizo, c. 1725), Juan Rodríguez Juárez (Indios mexicanos, c. 1715), Luis Berrueco (Castas, 1750-1800), Autor anónimo (Serie de pintura de castas, 1775-1800), Luis de Mena (Escena de castas con la Virgen de Guadalupe, c. 1750), Ignacio María Barreda y Ordóñez (Castas de la Nueva España, 1777), Manuel Arellano (Mujer chichimeca, 1711 y Hombre chichimeca, 1711), además de comentar la obra de los pintores José de Páez y José Joaquín Magón.

Más información en este enlace.