Charles Mortet, c. 1920. Fotografía de Louis Fréon. Archivo de la École nationale des chartes.
“La reconstrucción histórica supone que el historiador reúna cualidades intelectuales y morales destacadas.
Ya de por sí, cuando se trata únicamente de determinar hechos aislados, el estudio y el análisis crítico de los documentos exigen precisión, sagacidad, criterio, lógica, así como una gran variedad de conocimientos.
Exigen también, para contrarrestar la costumbre generalizada de conformarse con aproximaciones y de afirmar sin razones suficientes, una dosis poco común de valor, franqueza y abnegación.”
Charles Mortet
La Science de l’histoire.
París, 1894.
