"La cultura es sangre que siempre da alcurnia y nobleza al hombre". P. José María de Arizmendiarrieta.

13 de abril de 2018

Murillo:The Self Portraits

Para conmemorar el IV Centenario del nacimiento de Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682), la National Gallery de Londres, presenta hasta el 21 de mayo la exposición titulada: "Murillo: The Self Portraits", que muestra la faceta de este pintor como retratista, ya que Murillo es más conocido por ser pintor de temas religiosos e infantiles. La exposición está organizada por la National Gallery de Londres y la Frick Collection de Nueva York y patrocinada por The Elizabeth Cayzer Charitable Trust.

Por primera vez en los tres últimos siglos, esta muestra reúne los dos únicos autorretratos conocidos de Murillo.  El autorretrato más antiguo, pintado hacia 1650-1655, ha sido recientemente adquirido por la Frick Collection de Nueva York y muestra a Murillo como un elegante caballero, mientras que el otro autorretrato, pintado hacia 1670, pertenece a la colección de la National Gallery desde su compra en 1953 y ofrece una imagen del pintor en su papel de artista. Este último autorretrato fue pintado por Murillo para sus hijos, de los cuales cinco murieron en su infancia y otros cuatro sobrevivieron.


En la exposición se muestran  algunas obras de gran interés nobiliario, como el retrato de Juan Arias de Saavedra (1621-1680), pintado hacia 1650, que es el primer retrato conocido de Murillo, representado como caballero de Santiago y con el escudo de armas de su familia. Puede contemplarse también, el retrato del conde Diego Ortiz de Zúñiga (1633-1680), historiador y genealogista, pintado hacia 1655 y recientemente descubierto en una colección histórica de Gales. El representado fue uno de los caballeros veinticuatro de Sevilla y escribió más tarde la famosa historia de la ciudad (Annales Eclesiásticos y Seculares de la muy Noble y muy Leal Ciudad de Sevilla, Metrópoli de Andalucía). De igual disposición que el retrato anterior, se representa también con la cruz de Santiago y el escudo de su familia.

Otro retrato de un joven, que podría ser un noble sevillano, como muchos de los que retrató Murillo, fue pintado hacia 1650-1655 y todavía debe ser identificado. Además, existen otros retratos pintados por Murillo como el de su amigo y patrón Nicolás Omazur (1617-1682) retratado en 1672 con una calavera como símbolo de la mortalidad y otras representaciones al óleo de mujeres y niños, así como grabados sobre el pintor aparecidos en publicaciones de la época y procedentes de la Book National Gallery Library.

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