5 de febrero de 2026

Centenario de Madame de Sévigné

En los siglos pasados, el género literario más practicado por las mujeres ha sido el epistolar. El dominio de la lectura y la escritura estaba restringido a las clases ilustradas y la mujer, excluida de la universidad y de los círculos académicos, desarrolló su actividad intelectual principalmente en el ámbito familiar y social, donde la carta se convirtió en su forma de expresión más habitual. Una de las fuentes más utilizadas por los especialistas en Historia Familiar es la correspondencia epistolar, que proporciona datos muy valiosos para la reconstrucción histórica.


Madame de Sévigné entre 1665 y 1675. Obra de Robert Nanteuil.
Musée Carnavalet, Histoire de Paris, D. 4355.

Hoy celebramos el 400 aniversario del nacimiento de Marie de Rabutin-Chantal, conocida como "Madame de Sévigné" (París, 5 de febrero de 1626- Grignan, Provenza, 17 de abril de 1696), noble aristócrata francesa cuya vida estuvo marcada por la cultura y la educación. Recibió formación en lectura, escritura y literatura, lo que le permitió desarrollar un talento excepcional para la expresión epistolar. Casada con Henri de Sévigné, quedó viuda a la edad de 25 años, con dos hijos: François-Marguerite y Charles, ofreciéndole su vida social y familiar un amplio panorama de la sociedad francesa de su tiempo que luego retrató con gran detalle en sus cartas. Mme. de Sévigne, que así firmaba, ha sido conocida tradicionalmente como "marquesa de Sévigné, como una forma de otorgarle mayor prestigio social y literario.

Sus principales cartas no eran simples comunicaciones privadas, sino que representan una obra literaria de primer orden. Su estilo es elegante, claro y natural, combinado con un profundo sentido de observación, lo que convirtió su correspondencia en un medio para transmitir ideas, emociones y acontecimientos con la precisión y viveza de la mejor prosa narrativa.  Evocan la vida cotidiana y social de Francia en su época, incluyendo la corte de Luis XIV, las intrigas políticas, los acontecimientos históricos y la vida familiar. También reflejan su aguda sensibilidad hacia las relaciones humanas, el ingenio de sus comentarios y la capacidad para describir personas y situaciones con humor, ironía y elegancia. Sus cartas son, al mismo tiempo, crónica social y expresión íntima, equilibrando lo público y lo privado de forma magistral.

Esta correspondencia fue generada, principalmente, con el fin de llenar el vacío que existía por la ausencia de su hija, Françoise-Marguerite de Sévigné -Madame de Grignan-, después de que contrajera matrimonio en 1669 y se instalara en Provenza ya que su esposo, el conde de Grignan  -François-Adhémar de Monteil-, era gobernador de Aix-en-Provence. En las cartas enviadas a su hija la aconsejaba, informaba y consolaba a distancia con un tono cercano, afectuoso y confidencial, convirtiéndolas en documentos profundamente humanos. 

Al mismo tiempo, sus cartas circulaban en el ambiente social e intelectual de la época ya que solían ser leídas en tertulias y reuniones sociales, lo que contribuyó a que su estilo y observaciones fueran ampliamente reconocidos. Sus cartas se convirtieron con el tiempo en una de las obras maestras de la literatura francesa por su claridad, elegancia, observación y estilo literario y han sido estudiadas, leídas y admiradas continuamente desde el siglo XVII hasta la actualidad.


El Hôtel Carnavalet hacia 1740. Obra de Westermann.
Musée Carnavalet, Histoire de Paris, P 2006.

Mme. de Sévigné vivió durante gran parte de su vida parisina, entre 1677-1696, en uno de los más antiguos palacetes del Marais, el Hôtel Carnavalet, que es uno de los que componen el Musée Carnavalet o Museo de Historia de París, junto con el palacete Le Peletier Saint-Fargeau. El Hôtel Carnavalet combina la elegancia aristocrática con un encanto que permite imaginar perfectamente la vida cotidiana de la alta sociedad de la época y caminar por sus estancias es casi como acompañar a Mme. de Sévigné en su rutina de escritura y observación del mundo que la rodeaba. Para los amantes de la Historia y la Literatura es un lugar donde se respira la vida del París barroco y la memoria de sus habitantes más ilustres.

Siento una debilidad especial por el Museo Carnavalet, uno de mis preferidos en París, y no dejo de visitarlo cada vez que estoy en la ciudad, asistiendo a los eventos que ofrece su agenda cultural. Pasear por sus estancias, imaginar las cartas que se redactaron allí y contemplar los retratos de la época y sus obras de arte es una experiencia especial, que permite conectar  la literatura con el espacio físico en el que nació gran parte de la obra de Madame de Sévigné.

Las cartas de Mme. de Sévigné han sido publicadas en numerosas ediciones, pero recomiendo la consulta de la siguiente, por haber sido considerada académicamente como una de las más serias, al basarse en manuscritos y copias antiguas:

Lettres de Madame de Sévigné, de sa famille et de ses amis, publicada en varios tomos en París por J.J. Blaise desde 1818 y que comprende las cartas escritas entre 1646 a 1696.