"La cultura es sangre que siempre da alcurnia y nobleza al hombre". P. José María de Arizmendiarrieta.

10 de junio de 2014

El busto de Blas de Lezo en San Sebastián

El escultor Salvador Amaya será el autor de la escultura que en honor al Teniente General de la Armada, D. Blas de Lezo y Olabarrieta se erigirá en la Plaza del Descubrimiento, en Madrid. La iniciativa ha sido impulsada por la "Asociación Monumento a Blas de Lezo" y se realizará gracias a una suscripción popular.

En 1956, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España encargaba al escultor Emilio Laiz Campos una escultura de Blas de Lezo que fue regalada a Cartagena de Indias por medio del embajador Germán Baraibar y que se instaló a la entrada del castillo de San Felipe de Barajas.

Existe, además, otra escultura de Blas de Lezo -un busto en este caso- que es muy poco conocida y que se localiza en San Sebastián (Guipúzcoa).


Las murallas de San Sebastián se derribaron en 1863 y desde entonces, la ciudad tuvo un proceso de crecimiento. Al desarrollarse el ensanche por obra de Cortázar, el arquitecto municipal, D. José de Goicoa proyectó en 1878 un edificio en la actual Plaza de Guipúzcoa, en estilo neoclásico y con elementos de composición de orden corintio. El edificio, que constaba de tres cuerpos, dedicaba el cuerpo central a sede de la Diputación Foral. En 1885 se terminó la parte central, pero el mismo año se destruyó por un incendio.

En 1887 se encargó a los arquitectos Aladrés y Morales de los Ríos el proyecto interior del Palacio de la Diputación, siendo asesorados por el arquitecto municipal Manuel Echave. Las obras se adjudicaron por concurso a Domingo Eceiza y los diputados pudieron reunirse por primera vez en el Palacio en 1890.

El bergarés Marcial Aguirre (1840-1900) fue el principal escultor guipuzcoano del siglo XIX, quien tras una larga estancia en Roma y pensionado en 1864 por la Diputación de Guipúzcoa durante dos años, regresó a la Provincia en 1875, estableciéndose en San Sebastián. Es en Guipúzcoa, donde coincidiendo con una época de crecimiento, recibió numerosos encargos escultóricos. Los más conocidos fueron trabajos destinados a ensalzar a los hombres ilustres guipuzcoanos, desde esculturas conmemorativas hasta monumentos o retratos históricos.

La Diputación encargó a Marcial Aguirre la realización de los cinco bustos de héroes guipuzcoanos que hoy pueden verse en la fachada del palacio y que fueron terminados por el escultor en 1883. Estos cinco personajes fueron realizados en piedra caliza y son: Blas de Lezo, Juan Sebastián de Elcano, Andrés de Urdaneta, Miguel López de Legazpi y Antonio de Oquendo. El busto de Blas de Lezo tiene unas medidas de 90 x 79 x 42 cm. Marcial Aguirre participó también hasta 1885, junto a otros tres artistas (Jacinto Matheu, Felipe Arrese y José Soler) en las tareas de decoración artística del Palacio de la Diputación.



Otras obras importantes del escultor fueron la estatua de San Ignacio de Loyola, en Azpeitia, el monumento a Cosme de Churruca en Motrico, el proyecto del monumento al general Espartero en Madrid, el monumento al almirante Antonio de Oquendo en el paseo de la Zurriola de San Sebastián, el proyecto para el monumento al general Zumalacárregui en Cegama y el proyecto para el monumento a Miguel López de Legazpi en Zumárraga.

Véase: 

ARRETXEA SANZ, Larraitz y LERTXUNDI GALIANA, Mikel: El escultor Marcial Aguirre. Bergara. Ayuntamiento de Bergara, 2010.

Palacio de la Diputación Foral de Guipúzcoa, 1883-1993, S/I, s/n, 1983.