"La cultura es sangre que siempre da alcurnia y nobleza al hombre". P. José María de Arizmendiarrieta.

5 de marzo de 2016

Centenario del naufragio del Príncipe de Asturias



En la madrugada del 5 de marzo de 1916, hace exactamente 100 años, y cuando Brasil estaba celebrando su carnaval, se produjo en aguas de este país el hundimiento del vapor español "Príncipe de Asturias", que el 17 de febrero había zarpado del puerto de Barcelona con destino final a Buenos Aires.

El paquebote, perteneciente a la casa "Pinillos, Izquierdo & Cia.", naufragó tras pasar Rio de Janeiro y encontrarse en aguas del Estado de São Paulo, en Ponta do Boi, entre Ilhabela y São Sebastião, a causa del gran temporal y de la espesa niebla que ocasionaron su choque contra una roca, hundiéndose en pocos minutos.

El Príncipe de Asturias había sido botado el 30 de abril de 1914 en los astilleros Kingston, de Glasgow y estaba considerado como uno de los cuatro mejores transatlánticos de la marina mercante española. Realizaba, junto con su gemelo, el "Infanta Isabel", el servicio de lujo al Brasil y al Río de la Plata, alternándose ambos cada dos meses. En el Príncipe de Asturias estaban registrados 405 pasajeros y 188 tripulantes y su capitán era el prestigioso marino vizcaíno, don José Lotina.

Debido a la gran cantidad de emigración clandestina que en la época se dirigía al Brasil y Argentina, así como a las difíciles tareas de reconocimiento de los cadáveres, no se puede establecer exactamente cual fue la cantidad de fallecidos. Pereció gran parte de su tripulación, formada por catalanes, vascos y gaditanos y también pasajeros de todas las clases, principalmente emigrantes que se disponían a desembarcar en el Puerto de Santos (São Paulo) y Buenos Aires.



Tripulación del Príncipe de Asturias


En su hundimiento no se salvó documento alguno sobre las personas que viajaban en el barco y la realización de las certificaciones de defunción presentó innumerables problemas, al igual que en otros naufragios, ya que no pudieron identificarse todos los cadáveres y muchos no pudieron encontrarse. Tampoco era posible encontrar en Brasil testigos que conocieran a los difuntos y hay que tener en cuenta, igualmente, las altas cifras de emigrantes clandestinos que en esta época se dirigían a estos dos países.

La historia del hundimiento del Príncipe de Asturias puede seguirse en detalle en la siguiente obra que fue realizada con gran trabajo de documentación por parte de su autor:

GARCÍA NOVELL, Francisco: Naufragio: la historia olvidada del vapor Príncipe de Asturas, hundido el 5 de marzo de 1916 con más de 600 personas a bordo. Madrid. La Esfera de los Libros, 2009.

Para conocer más detalles sobre la emigración de los españoles al Brasil en esta época puede consultarse mi obra:

OLARAN MÚGICA, María Inés: La emigración y colonización española en Brasil (1880-1930). Madrid. María Inés Olaran Múgica, editora, 2013.